Falta de nombres en el cartel y otras formas de liarla

Los Festivales hoy en día - Un Festival por Dentro

Todos sabemos a ciencia cierta que los festivales nos transmiten alegrías y felicidad a raudales en forma de canciones y espectáculo. Pero, por desgracia, hay algo que suelen practicar y que no gusta a la gente, y muchos saben lo que es. Y sí, me refiero a esa sensación de tener tu abono comprado desde hace varios meses, con la esperanza de poder leer en el line up el nombre de grupo favorito, y que esto no se produzca hasta días antes de que comience tu festival preferido, o incluso algo peor: no llegar ni siquiera a leerlo.

Esto no es algo pasajero, si no que afecta a una gran cantidad de fans que esperan ansiosamente el evento, y que a la larga, absorbe atención y genera críticas y murmullo entre los asistentes.

Se han dado multitud de casos en nuestro país, como puede ser, sin ir más lejos, la actual edición del FIB: la gente esperaba de manera exclamativa los primeros nombres del año y, tal vez por desacuerdo con los grupos musicales con los que pactaban, por falta de tiempo o por los problemas económicos a los que se enfrentan, estrenaron cartel en febrero (sin estar mínimamente completo obviamente) y a falta de cinco meses, algo que “no ha molado” demasiado.

Por otra parte, si miramos hacia nuestra izquierda, en Portugal nos encontramos con un caso parecido, con otro de los grandes festivales de la península, ya que a falta de un mes, el Optimus Alive, todavía no se ha dignado ni a presentar un tercer cabeza de cartel, ni a completar ni siquiera en su mayoría a los grupos que van a asistir, que comparado con años anteriores, a ojo, le faltan prácticamente la mitad de los nombres.

En fin, cosas malas que seguro que a todos se nos olvidarán cuando estemos dando bandazos y cantando sin parar con nuestros grupos preferidos en unas semanas; pero por favor, que no hagan más esto, porque me parece una falta de respeto hacia los festivaleros, e incluso hacia el festival en sí, porque lo único que hacen es desprestigiarse a sí mismos.

Jake Bugg de menos a más

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Un 28 de febrero de 1994 nacería en una pequeña ciudad al norte de Inglaterra Jacob Edwin Kennedy, o como la mayoría de los mortales lo conocerían diecinueve años después: Jake Bugg.

Tal vez cuando el verano pasado acudí al Optimus Alive no mostré especial atención a que, un tal Jake Bugg tocaba en el escenario principal a eso de las seis de la tarde; un niño que solo llevaba en esto de la música profesional un año escaso, y con un solitario disco a sus espaldas. Tal vez si hubiera sabido un poco mejor de quien se trataba habría aprovechado la oportunidad de mostrarle mi atención, que ya vale. Demasiado arrepentido me siento de aquello, porque a día de hoy se ha convertido, a mi parecer, en uno de los mayores referentes de la música actual.

Y es tal la repercusión que este jovencísimo muchacho de Clifton está mostrando día tras día que, cuanto menos, merecía algún escrito. “El nuevo Bob Dylan“, dicen algunos. Su estilo, mezcla de rock, folk, e incluso blues, es lo que caracteriza su sonido, cuanto menos, vintage. Se dice que su  propio productor, Rick Rubin, le obligó a escuchar los diez primero álbumes de Neil Young (por algo será).

Con tan solo 14 años descubrió lo que una simple guitarra era capaz de hacer a un ilusionado niño que veía como Don Mclean cantaba Vicent en la famosa serie de dibujos animado “Los Simpsons”. De esta manera decidió que el primer concierto de su prematura carrera lo realizaría en su colegio, ¿qué mejor que comenzar a tocar delante de tus amigos de toda la vida?

A partir de ahí dió el salto a los pubs y bares de su ciudad. Youtube sería el profesor que perfeccionaría su habilidad a la guitarra. A los 17 fue a parar, tras ser rechazado en el Festival de Glastonbudget (una versión pobre del Festival de Glastounbury), al Introducing Stage de Glastounbury mediante una inesperada propuesta telefónica de la BBC Radio 1.

El siguiente nivel fue el contrato con Mercury Records para grabar su primer homónimo disco y los viajes como telonero de grupos mundialmente conocidos como The Killers o el ex guitarrista de Oasis, Noel Gallagher.

Ya con este tipo de experiencias supondríamos que se sentiría preparado para todo, porque lanzó las fechas para sus primeros tours entre finales de 2012 y gran parte del 2013 (Inglaterra, Europa y EE.UU. linealmente), agotando todas las entradas en la gran mayoría de sus shows.

Tras esto, su segundo álbum vería la luz en septiembre de este mismo año. Shangri La fue el nombre elegido.

Jake ha recibido críticas de numerosos medios. Se le ha llegado a denominar como el mejor cantautor de la década de los noventa, icono musical, joven talentoso o, recordando la gran transcendencia que está teniendo a nivel internacional en tan poco  tiempo, un boom, como ya pasara con los Arctic allá por 2005.

El Skiffle era el sonido denominado para la música inicial de los Beatles. Apuesto a que a más de uno se le ha venido a la cabeza el cuarteto de Liverpool al escuchar a este muchacho que apenas roza los veinte. Demasiadas coincidencias reúne el de Clifton con grandes músicos que han triunfado de manera aplastante a lo largo de la historia ¿no?

Optimus Alive: NO PUEDES NO IR

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Aprovechando que hace tan solo unos días el segundo cabeza de cartel del Optimus Alive´14 se dio a conocer, siendo estos The Black Keys, y el estreno del nuevo B-Side de Arctic Monkeys (primer anunciado de esta nueva edición), quería hablaros de este conocido y fantástico festival.

Todos los años, la segunda semana del mes de julio y durante tres días, Lisboa se convierte en la capital europea por excelencia de la música. Los mejores artistas del panorama musical se dan cita en un increíble recinto engalanado con tres imponentes escenarios a la orilla del paseo marítimo de Algés.

Por sus escenarios, desde que el festival abriera sus puertas allá por el 2007, han pasado músicos de la talla de Beasty Boys, Bob Dylan, Metallica, Justice, Steve Aoki, Cooldplay, Foo Fighters o Green Day. Por ello, la frase que el festival emplea para promocionarse es: “El mejor cartel, siempre”.