Crónica: 4every1 Festival, amanecer bailando en Madrid

Hace unos meses recibíamos con alegría la noticia del nacimiento de “4every1 Festival”, una propuesta que, como su propio nombre indica, trataría de aunar distintas corrientes de electrónica, para todos los gustos, en la casi olvidada Ciudad del Rock.

Durante 16 horas, 60 artistas pasaron por alguno de los seis escenarios que tenían preparados para el público, divididos simétricamente en dos zonas diferenciadas: una, con “Big Zoológico” a la cabeza dedicada al EDM y la otra con el escenario “The Grass” comandando, dedicada a sonidos más underground.

Además, las más de 15.000 almas que pasamos por la Ciudad del Rock pudimos disfrutar de diferentes actividades complementarias como la “Summer Holi Party” (una auténtica guerra de polvos de colores), el simpático staff de Arnold Fighters, así como de una imponente noria, fuegos artificiales, o las espectaculares fuentes de las que goza el recinto. Lástima que se viera algo desértico en algunos puntos (hay que tener en cuenta que este espacio está pensado para acoger hasta 50.000 asistentes), algo normal en una primera edición.

Los australianos Cut Copy, nuevos confirmados para el Sonorama Ribera 2014

Cut Copy, confirmados para el Sonorama 2014

Con la primavera dando sus últimos coletazos, el mundial en marcha (ouch) y las vacaciones a la vuelta de la esquina, de lo que muchos tenemos ganas es de empezar la ruta festivalera (eso, quien no la haya empezado ya).

Una de mis citas festivaleras imprescindible desde hace ya 9 años es la de Aranda de Duero en el puente de Agosto, SONORAMA. Si alguien se está preguntado por qué, solo le puedo decir, que vaya, pruebe y compare.

Los de Art de Troya, nos han dado buenas nuevas con las últimas confirmaciones para esta fiesta burgalesa. Entre los más destacados, los australianos Cut Copy, que nos harán bailar entre otros temazos, con su “Free your mind”. The Noises, Tachenko o Najwa Nimri, son parte de las recientes sorpresas que componen parte del cartel más indie pop del festival. En otra línea muy distinta, Duncan Dhu, que junto con Raphael o Amaral, forman parte de esos grupos/artistas consagrados de este país.

Entre los cabezas de cartel, recordaros que están Elefantes, que han vuelto a los escenarios en 2014, con su nuevo trabajo “El Rinoceronte”. También podremos disfrutar de grandes como Iván Ferreiro o Nacho Vegas. Izal, que siguen arrasando allí donde pisan. Y muchos, muchos más, como se puede ver en el cartel, que creemos ya se ha cerrado, aunque nadie lo ha confirmado por ahora.

¿Por qué nos cancelan los festivales?

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Esa misma pregunta lleva dando vueltas a nuestras cabezas desde hace mucho, pero en estas últimas semanas está apareciendo más debido a la reciente cancelación de la 5º edición del festival Electrobeach en Benidorm (Lloros y lamentos por ello ya que contaban con un increíble cartel de música techno).

Si te pegas un garbeo por Facebook o por cualquier portal de música podrás observar que hoy en día tanto dentro como fuera de España existen cientos de festivales de todo lo que puedas imaginar. Parece ser que hoy en día hay más promotores que festivaleros (jeje bromita). Ya que todos hacen festivales, ¿porque no lo voy a hacer yo también?

Para que tu festival preferido no se haga, pueden ocurrir dos cosas: primero, que no vendan las entradas suficientes o segundo, que por temas políticos (ya sea licencias, seguridad, ubicación…) no les dejen celebrarlo. Vayamos por partes, ¿por qué no venderían entradas suficientes? Por muchas razones, mala comunicación, que el precio no vaya acorde con el cartel, mala fecha, carencia de originalidad…

Sí, como lo leéis, hoy en día en España sufrimos una gran carencia de originalidad ya que por normal general el público tiene poco criterio y eso no invita a hacer propuestas radicalmente distintas a pesar de que haya mucho empeño en hacer festivales de ensueño que luego se quedan en un sueño.

Apostar siempre por lo mismo, mismo djs, mismas bandas, emplazamientos, estructura de los escenarios, patrocinadores… todo acaba siendo muy parecido y es en la diferencia donde está el éxito, en ofrecer algo que el resto no ofrece. Esta claro que hay artistas y grupos que son un valor seguro, que van a mover mucha gente por el nombre aunque haya ido 55000 veces al mismo sitio como por ejemplo Richie Hawtin, Marco Carola, Love Of Lesbian, Crystal Fighters o Cyberpunkers. Lo que yo personalmente considero “Festival de 3º división” es aquel que pretende juntar a todos los artistas que van a todos los festivales en uno solo, le pone el nombre de la ciudad, el de la época y una coletilla como PARTY, FIESTA, EVENT, BREAK y queda algo así como: TOLEDO WINTER PARTY, ponen un escenario, van intercalando rock con EDM y Techno con Drum N Bass y apañao…. No critico el que quiera abarcar mucho, critico el que lo abarca mal. Sufrimos una intoxicación sonora.

Y es que no solo Electrobeach (con un cartel de infarto, nada habitual y bien aceptado por la masa) ha sido cancelado en los últimos años, no, otros como ManchaPop, Sónar Galicia, Vigo Transforma, Rock Coast Festival, Sonisphere, Summercase, Weekend Dance, La Sierra Electrónica y un largo etcétera ya sea por permisos o por escasa venta de entradas.

Respecto al tema permisos y demás licencias se puede decir que meterse ahí es terreno pantanoso, buscar una ubicación idónea para un festival puede ser de las tareas más difíciles a la hora de desarrollar. Parece ser que los políticos de hoy en día no quieren en su corrupBONIta ciudad un panda de, digamos… 10000, 20000, 30000 jóvenes borrachos gastando sus dineros en alojamiento, alimentación, transporte, publicidad gratuita para su ciudad etc. Aunque a primera vista no lo parezca, los festivales generan un gran impacto económico en las ciudades, por ejemplo, Benidorm ha dejado de ganar 3000000€ por la cancelación de Electrobeach.

Así fue el Primavera Sound 2014

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Ya hace una semana que terminó el Primavera Sound y hemos tenido tiempo para recuperarnos de tantas emociones fuertes. Después de una semana que se ha hecho verdaderamente cuesta arriba, hacemos recuento de lo que fue el Primavera Sound para las dos bloggers de Un Festival por Dentro que allí estuvimos.

La compañía
es la que para muchos determina en ciertos aspectos la corriente que sigue un festival. Este año el “Team PS” que llevábamos era muy bueno; era el equipo definitivo. Realmente sin planearlo, se nos quedó un grupo bastante majo que a la hora de disfrutar muy fuerte del festival, nos venía como anillo al dedo. Una edición con ausencia de atracciones de feria gigantescas. Arco iris que han ganado protagonismo tras chaparrones que nos mantenían en vilo (sacrificando alguna actuación). La llegada del normcore, el abandono de barbas y outfits en general.

JUEVES

Future Islands era uno de los nombres subrayados en nuestro clashfinder de jueves. Así que empezamos nuestra ruta festivalera en el escenario Pitchfork, con pena penita pena de saber que teníamos que sacrificar a Neutral Milk Hotel y a St. Vincent (la que muchos catalogan como revelación de 2014), pero es que el Singles de los Future Islands nos ha tenido un par de meses muy enganchadas. Un concierto perfecto como pistoletazo de salida, acompañado de la primera Heineken (5€/33cl, sí, sí, y era la más grande) del año primaveral. El público tenía ganazas de verlos y toda la energía de un primer día de festival, así que no fuimos las únicas que corearon “Seasons (Waiting On You)”.

Casi sin tiempo para hacer parada en boxes (hablamos de hidratarnos y alimentarnos), en el mismo escenario siguieron CHVRCHES. A Lauren Mayberry no pensábamos perdérnosla por nada en este mundo. Desde la barrera vivimos la escasa hora de actuación como una fiesta continua, bailando y saltando con los sintes mágicos de los escoceses y cantando sin mucho tino sus hits más coreables.

Uno de los momentos que más esperábamos sin duda era el concierto de Arcade Fire. Un no parar de sorpresas con sabor a Funeral, Neon Bible, The Suburbs y ReflektorEl concierto más emotivo para muchos asistentes al festival, desde luego el más intenso para las que firman. Los canadienses nos enseñaron que su Reflektor puede ser una fiesta y nos recordaron los temas que más nos gustan de sus trabajos anteriores: “No Cars Go”, “Keep the Car Running”, “Rebellion (Lies)”, tres de las cuatro “Neighborhoods” y otros muchos de sus hits sonaron en su selección de 21 temas. Bailes y coreografías que en “Rerrepointycarlasifereflektor” y en “Afterlife” significaron los momentos más top de la noche y del festival. Tras años cerrando sus setlists con el poderoso combo que forman “Power Out” y “Wake Up”, en esta gira la apoteosis final del concierto (cerraron con “Wake Up”, por supuesto), vino precedida de una magnífica “Here Comes the Nightime”: cabezudos sobre el escenario, confeti sobre el público y Barcelona entera hizo la conga. Win Butler, tienes ganado cualquier cielo que exista. Vivimos el set como reinas, entre mezcal mexicano y abrazos, muchos abrazos. Momentos de esos que emocionan demasiado, en los que uno no puede parar de sentirse feliz, joder, fue increíble. Adjuntamos video de las asistentes por dentro tras este momento o tal vez después, nunca lo sabremos.

Los minutos que separaban la actuación de los canadienses de la de Disclosure se pasaron muy rápido (puede que esta fuese la última vez que tuvimos la suerte de ver dos conciertos seguidos en dos escenarios contiguos). Eso sí, podemos afirmar, y que levante la mano quien también se diese cuenta, que el trending topic de la noche entre los asistentes al concierto fue “When a fire stars to burn”. Unas visuales geométricas y un baile de luces láser para flotar inmersos en el subidón que nos brindaban los ingleses. Complicado lo de acercarse a primera filas, preferimos quedarnos un poco más atrás con algo de espacio, lo de bailar era justo y necesario. La decisión entre ver a estos o a Moderat, que coincidían en horario a kilómetros de donde estábamos, fue dura y muy difícil de tomar.

La gran mayoría de la enorme masa que desfilaba desde Mordor (los escenarios Heineken y Sony) se dirigía hacia el show de Metronomy en el escenario Ray-Ban. A esas horas (03:15), y con el largo y arduo camino que separa las dos zonas del festival, se dan momentos de confusión y desorientación, encuentros efusivos, cambios de ideas, indisposiciones varias y reubicaciones. Vamos, que llegamos por los pelos al comienzo de Metronomy. La hora escogida no casó con muchos de los temas de su Love Letters, pero alcanzó momentos en los que el público respondió con kilos de buen rollo y alegría, como en las contagiosas “The Bay”, “The Look”, “Corinne” y “Radio Ladio”. El cierre, brutal con “You Can Easily Have Me”.

El cierre de la primera noche vino seguido, en mismo escenario y de la mano de Jamie XX,que también había hecho un set esa misma tarde en la socorrida carpa Boiler Room. El frío nos movió hacia las primeras filas justo para escuchar su remix de “You’ve Got the Love” de Florence + the Machine y el “Open Eye Signal” de Jon Hopkins y después el agotamiento nos dirigió hacia casa tras una jornada bien completa de conciertos y diversión. Aquí el set completo de Jamie XX en el Primavera Sound 

VIERNES

La lluvia que nos tuvo aterrorizados durante la tarde del viernes nos impidió acercarnos al festival hasta después de cenar, así que nuestra primera cita aquel día fue con los Pixies en el escenario Heineken. La legión de incondicionales pudo presenciar un set de casi dos horas, marcado notablemente por el Doolittle y el Surfer Rosa para la alegría de muchos. Un setlist de cerca de 30 temas, entre los que por supuesto hubo varias muestras de su trabajo más reciente, y si ya coincidíamos en que nos dejaba un poco a medias, en vivo se comprobó que Indie Cindy no es la mejor continuación para los de Black Francis.

Pasada la media noche, el aire del Fòrum se impregno de clase, de elegancia y de pura emoción. El escenario desplegó un místico e intenso juego de luces, las notas de “Don’t Swallow the Cap” empezaron a sonar y, poco después, la voz de Matt Berninger inundó los corazones de todos los que se reunieron allí. The National presentaron varios de los temas de su Trouble Will Find Me, emocionándonos a lo grande con “Graceless” o “I Should Live in Salt”, y también tocaron, por supuesto, temas de sus anteriores trabajos, como “Fake Empire”, “Mistaken for Strangers”, “Vanderlyle Crybaby Geeks” o “Bloodbuzz Ohio”. Muchos esperábamos que en “Sorrow” St. Vincent se uniese a la banda en el escenario. No fue así, pero lo que pudimos ver en su lugar fueron dos de las reuniones más grandes del indie actual: Justin Vernon (Bon Iver, que actuó con Volcano Choir al día siguiente) subió al escenario a acompañar a la banda en “Slow Show” y, más tarde, fue Hamilton Leithauster (The Walkmen) el que ayudó a conseguir que vibrásemos con “Mr. November” casi al final del concierto. Casi na’. Uno de nuestros favoritos de este año.


 

Nuestra siguiente parada fue en el ATP con SBTRKT, una ducha de electrónica y dubstep que nos puso a todos a tono después de la calma intensa de The National. Un set bastante corto, aunque contundente. Amigos por todas partes, charcos, un frío que pelaba, pero más contentos que Lilly Allen en el FIB (no sé si me entendéis).

El cierre de la noche se dio entre besos y abrazos y todas esas cosas que pasan en los festivales a partir de cierta hora y que son la quintaesencia de los eventos musicales de masas, pero se dio en el escenario Pitchfork, con un Pional bastante desinflado. La intención de mover a los colegas hacia el Ray-Ban, donde Laurent Garnier estaba seguramente dando una clase de baile magistral, estuvo ahí, se intentó, pero no hubo acuerdo y a esas horas ya se sabe que nadie tiene batería y no es plan.

SÁBADO

Kendrick Lamar es una de las gratas sorpresas de esta edición. Una decisión que se tomó un poco por consejos, por recomendaciones, por ese típico comentario de “Si no veis a Kendrick Lamar, os mato”. Gracias a esas voces que actuaron de Pepito Grillo y nos llevaron al escenario Heineken, a lo que se perfilaba como un fiesta muy gorda. De pronto nos encontramos en un círculo de gente emocionada que nos hizo entrar en calor pronto.Muchas manos arriba y mucha clase encima del escenario.

Teníamos ganas de ver lo que hace Blood Orange en directo así que nos pasamos un rato por el Pitchfork. Lo que vimos fue un trozo de concierto descafeinado y a medio gas que no consiguió robarnos mucho más tiempo. Dev Hynes no para de intentar reinventarse y esta careta tampoco le sienta bien.

Foals en primera fila era uno de los objetivos de este PS14. Yannis Philippakis es el ojito derecho de alguno de nosotros y eso se nota. Reencuentro con amistades festivaleras, un nudo en la garganta y a la espera de que empezase el concierto, de esta guisa estábamoscon una sonrisa de oreja a oreja. La dicotomía Foals, esa que nos llevó desde los saltos y empujones hasta el momento relax de “Spanish Sahara”, esa que supone una de las canciones estrellas de la banda; por algo será. Un Yannis sembrado, que se tiró repetidas veces al público, lástima que lejos de nuestra zona. Se hizo corto (buena señal), faltó “Olympic Airways” y, como siempre,faltó “Cassius”, mucho nos tememos que tendremos que ir descartando estos dos temas del repertorio de la banda.

El baño de ruido llegó con Mogwai en el escenario ATP, vestido para la ocasión con una estelada. Rave Tapes en directo suena igual de bien que el resto de lo que hacen en directo. Este grupo es uno de los impepinables para esta redactora, hacia las primeras filas, el silencio era sepulcral entre el público; máxima muestra de la potencia hipnótica de estos escoceses. Siempre un acierto, pero en el ATP sonaron especialmente bien.

No tuvimos que movernos de ese mismo escenario para ver el live de Cut Copy, que fue muy divertido y tocaron todos los temazos, pero, come on, eran las 4 de la mañana. Después, unos cuantos nos desplazamos al Pitchfork a ver un rato de Daniel Avery y otros cuantos fueron directamente al Ray-Ban a cerrar, como es tradición, con el que no podía faltar en esta espectacular edición del Primavera Sound: Dj Coco.

Los cierres a veces duelen, y el del Primavera Sound dolió mucho. La mítica selección de Dj Coco, el amanecer, el escenario Ray-Ban, el mar como telón de fondo y la gente bailando encima del escenario como si no hubiese un mañana. Un set de temazos, de sorpresas y de canalladas que bien son lo que funciona para cerrar una semana de música y experiencias más que musicales, cómo no, con el “Don’t Stop Believing” de Journey, insignia de la sesión de cierre. Se juntaron disfraces, gente con plantas, gente con cuadros, la mejor fauna y la flora del Fòrum, los que no podemos dejar que pase un minuto del festival sin nosotros, los que nos quedamos hasta que nos barren con esa cinta blanca y roja, en definitiva, los que sabemos cómo es un festival por dentro ;)

Y llegó el temido aunque necesario desfile hacia la puerta, con gafas de sol, claro, deseando no dejar nunca el recinto y acampar allí hasta el 2015. La misma sensación de alegría y cansancio y satisfacción y pena que todos los que nos rodeaban. Cánticos ebrios, las últimas fotos, las últimas servesa biar, las croquetas en la rampa, los abrazos y las despedidas, incluso algunos encuentros: la auténtica exaltación de la amistad en las primeras horas del día.

El Primavera es un festival maravilloso, una cita ineludible con lo bueno conocido y lo mejor por conocer. Para nosotras ha sido un festival en el que, como en todas las cosas que son buenas, hemos llorado y nos hemos reído. Descubrimientos de todo tipo, personales, musicales y existenciales. Charlas pre y post conciertos, análisis de la jornada a las 8 de la mañana en el after mejor y más cutre que pueda existir. La despedida amarga, la resaca del lunes acechándonos, el síndrome post festival inminente. Estas últimas que nombramos vienen dadas por lo que ha sido un gran festival, uno de los que marcan para siempre, uno para repetir, para recordar y sobre todo, en este caso, un festival para contar. 

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